POLITICA EXTERIOR CARDENISTA. EL CASO CUBA.

Publicado en por Leticia Marín Hernández

CUBA Y MÉXICO

Tres ciudades, que son puertos, guardan no pocas semejanzas y por muchos años han estado vinculadas. Ellas son Cádiz, puerto de salida; la Habana, lugar de enlace y Veracruz, puerto de llegada. En ocasiones miembros de una misma familia se quedaban en Cuba. Lazos de parentesco y también de cultura se afianzaron así entre los habitantes de la isla y de México. De muchas formas México y Cuba han compartido una misma historia, ello desde que Hernán Cortés salió de Cuba para consumar la conquista. Acercamiento muy distinto fue el de fray Bartolomé de Las Casas, que había sido encomendero en Cuba y luego emprendió en México y en España la defensa de los indios.

Cuba y México iniciaron sus respectivas luchas para alcanzar la independencia. En ambos casos los independentistas estuvieron en contacto. Si bien para los cubanos el triunfo estuvo lejano, no por ello se debilitaron las relaciones con México. Muchos distinguidos cubanos vivieron en México. Uno fue secretario y yerno del presidente indígena Benito Juárez. También José Martí estuvo en suelo mexicano, donde encontró apoyo para su causa. Conociendo y amando a México.  Martí poco antes de morir escribió una certera advertencia:

“ oh México querido, México adorado, ve los peligros que te cercan. Oye el clamor de un hijo tuyo que no nació de ti. Por el norte un vecino avieso ya cuaja, pero tu ordenaras, tú entenderás y tú guiarás.”

Ese vecino avieso del norte intervino a su manera para separar a Cuba de España y lo logró apropiándose de la isla y de otras posesiones ultramarinas españolas en 1898, como lo había hecho medio siglo antes con México, al que arrebató la mitad de su territorio.

Cuba inició entonces un largo periodo de sujeción al avieso vecino. Tan solo a mediados del siglo XX, con Fidel Castro, Ernesto Che Guevara y Exiliados cubanos en México, pudo planearse en él la expedición que culminó con la victoria sobre el corrupto régimen que imperaba en la isla. La partida del Granma, con 82 esforzados, entre ellos el mexicano Guillén Celaya, ocurrió desde el puerto de Tuxpan Veracruz, el 25 de noviembre de 1956.

Consumada la Victoria de la Revolución cubana, las relaciones con México se desarrollaron, como ningunas otras, de manera ejemplar. Al declarar Cuba el carácter socialista de su revolución, la actitud ya hostil de Estados Unidos en contra de ella se manifestó abiertamente promoviendo en la Conferencia de los estados Americanos en Punta del Este, Uruguay, su expulsión de dicho organismo internacional. México fue el único que, oponiéndose a ello, mantuvo relaciones con el gobierno y el pueblo cubano.

Y no sólo esto, sino que México hizo defensa de la soberanía y libre determinación de los cubanos en todos los foros del mundo. En abril de 1961, frente a los intentos de Estados Unidos de promover una invasión de la isla, Lázaro Cárdenas se ofreció a acudir en su defensa en una gran concentración popular en la plaza principal de la capital del país.

(León-Portilla, 2008)

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